Bioenergía
Es cierto que la aplicación estacionaria de biomasa, donde no hay necesidad de conversión, tiene costos de reducción de gases de efecto invernadero más bajos que el uso en el sector de combustibles.
Se espera un incremento en la demanda mundial de biocombustibles debido a los incentivos del mercado. El bioetanol es lejos el principal biocombustible. La mayor cuota de participación en el mercado será Brasil seguido por la Unión Europea. En los Estados Unidos, debido al tamaño del mercado de gasolina, la cuota en el mercado seguirá debajo del 10%. La demanda no sólo aumenta en Brasil, en la Unión Europea y en los Estados Unidos. En Canadá, China, India, Japón, Corea y muchos otros países la introducción de los biocombustibles en el mercado es inminente o ya está en la fase de ejecución. Sin embargo, en estos países el debate acerca de la sustentabilidad también es intenso.
La Unión Europea especifica en su "Renewable Energy Road Map" que hasta 2020, para aumentar la seguridad del abastecimiento de energía, el 10% del consumo de combustibles en la Unión Europea debe venir de fuentes renovables. "Cambiar la mezcla de combustible en el transporte es importante porque el sistema de transporte de la Unión Europea es casi absolutamente dependiente en el petróleo. La mayor parte de este petróleo se importa de países políticamente inestables." El Gobierno Federal de Alemania, buscando la protección del clima, tiene incluso una meta de 20% para en el consumo de gasolina y diesel en su "Roadmap bio fuels". Dado que el consumo actual de biocombustibles en Europa es de aproximadamente 1%, es una meta muy elevada, cuyas ventajas para la protección del medioambiente son controversiales.
Sin embargo, sin la importación de biocombustibles, los ambiciosos objetivos de política medioambiental de la Unión Europea y de Alemania no serán alcanzados. Un aumento en la cuota de biocarburantes al 10% en la Unión Europea y al 20% en Alemania no puede ser alcanzado sólo con la producción local. La biomasa necesaria tendría que ser adquirida sea por un drástico aumento de la productividad o por la ampliación de nuevas áreas para cultivo.
Varios estudios dejan claro que este potencial sólo se logra mediante una renuncia a las exportaciones de productos agrícolas, lo que teniendo en cuenta el alto precio de los cereales y oleaginosas, difícilmente irá a contar con la aprobación de los agricultores.
